Hay una canción que dice que detrás de todo, los años, los miedos, los dolores y más, hay una foto de familia donde lloramos al final..
En el contexto de la canción tiene un significado dramático, pero a veces ver fotos de familia es saber un poco de cómo somos y hasta puede resultar simpático. Descubrirnos, conocernos, aunque no seamos nosotros mismos los que ahí estemos. Podemos descifrar muchos rasgos e intuir historias solo viendo fotos. En el caso de los retratos familiares, las posiciones, las miradas, los ánimos que dibujan los ojos, decisiones en cuanto a forma de usar sus atuendos, los motivos de la ocasión para la foto, nos hacen saber mucho y con un poco de imaginación crear mayúsculas historias.
¿Qué pudiésemos contar de esta foto de familia?
Mmm... Esto es una fotografía clásica de un núcleo familiar. Todas féminas, no se sabe si porque es una familia disfuncional (según los cánones súper cánones preestablecidos), con la madre soltera o viuda (la de la izquierda), y sus 4 hijas. Una de ellas, la de en medio se casa, es la novia con su ramo, velo y vestido. Las otras hijas están super curiosas pero dan equilibrio a la foto y nos enriquecen el ambiente para crearle mejores dramas, quizás nos equivoquemos de personaje central y la protagonista lleve una cinta en la cabeza. Esta foto pudiera llamarse "la familia de la novia", "la boda de mi hermana", "se casa la primera de nosotras".. podríamos ponerle títulos desde risibles a fatídicos.
Lo curioso es que aunque debería ser una foto feliz, eso no se percibe, al contrario, hay como cierta tensión.
Esta es una foto que nos hace sentir que esta historia continuará y que vendrán más aventuras....